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LIBRO ¿EDUCAR O ENSEÑAR?

¿Educar o Enseñar?  Manual de Coaching de Familia y Educativo,  publicado el pasado mes de diciembre de 2016, está basado en las experiencia vivida  por las autoras: María José Padilla y  Sara Cobos, en la formación online: "Especialista en Coaching Familiar y Educativo" acredita por AECOFAME, Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo, en la que han participado alumn@s  desde distintos países (España, Italia, Costa Rica, Perú, México, Panamá, Colombia, Venezuela ) durante sus 8 ediciones, a lo largo de  los últimos 4 años.

¿Qué puede hacer el Coaching por los niños de nuestra sociedad? Dentro de la educación y la transmisión de valores, pretendemos aportar en este libro una visión global de los principales aspectos del Coaching Familiar y Educativo. Con recursos sencillos y efectivos, guiar paso a paso a profesionales de la educación, como a las familias. ¿Educar o Enseñar? Tiene un objetivo: aportar un legado a través de la educación.

 

A lo largo de sus páginas, encontramos recursos y  herramientas que esta formación facilita, y que se han  ido enriqueciendo con  las experiencias y aportaciones  que las  personas que han participado en dicha formación, han ido sumando. Toda una experiencia transformadora que de manera vivencial han realizado, con resultados sorprendentes.

El prólogo recoge algunos de sus testimonios, que dan una mejor idea de lo que se puede encontrar en esta lectura  práctica y sencilla. Se trata de  un libro para practicarlo, en el que  encontramos  distintas propuestas para pasar a la acción mediante ejercicios, preguntas y reflexiones. Nos motiva  para que nos  pongamos en marcha, desarrollando nuestro propio  plan de acción, para  lograr los objetivos que nos planteemos.

A lo largo de los distintos capítulos, vamos  a conocer de forma sencilla los principios y fundamentos del Coaching aplicados  en el entorno de  familia y educativo. Es un libro que invita a descubrir los propios valores. A detectar  creencias que nos limitan, para cambiarlas por creencias potenciadoras,  que nos den fuerza y nos conecten con nuestro pleno poder. Además nos  invita a emocionarnos, a identificar cada emoción y conocer  sus distintas funciones, como elemento esencial que la inteligencia emocional nos facilita a las personas para lograr relaciones más eficaces.

 

 

¿Educar o Enseñar? facilita claves para gestionar las emociones de forma sana y efectiva. Para desarrollar habilidades en la  gestión de conflictos.  A través de sus páginas, realizarás un apasionante viaje para descubrir, aprender y desaprender. Podrás identificar  todo ese potencial que hay en tí y  está esperando ser descubierto .

Lograr ser nuestra mejor versión hará que mejore nuestra convivencia en la familia y en el entorno profesional y educativo. Aportar una visión global de los principales aspectos del Coaching Familiar y Educativo. Facilitar recursos sencillos y efectivos, aplicados dentro de la familia y  en el aula, teniendo  muy presente en cada acción, la transmisión de valores  en la educación para la vida.

¿Educar o Enseñar?  Manual de Coaching Familiar y Educativo tiene un objetivo principal:

Aportar un legado a través de la Educación.













¿Educar o Enseñar?  Es un libro para vivirlo!!

Sara Cobos y Maria José Padilla

Socias de AECOFAME


II EDICIÓN DEL CURSO DE COACHING, INTELIGENCIA EMOCIONAL, DESARROLLO Y CREATIVIDAD PARA PADRES.

El pasado 6 de noviembre, Elena Mesonero, miembro de la junta directiva de Aecofame, impartió el II Curso de Coaching, Inteligencia Emocional, Desarrollo y Creatividad para padres en su centro La Clínica del Lenguaje de Valladolid.

El curso, de 3 horas de duración, acercó el coaching a familias interesadas en mejorar diferentes aspectos de su dinámica familiar.

“La mañana comenzó con una pregunta:

¿A cuántos de vosotros se os ha pasado en alguna ocasión por la cabeza que igual no había sido buena idea ser padres?

Tras la respuesta afirmativa del 100% de los asistentes, empezamos el curso tomando conciencia de lo que somos, padres y madres imperfectos, con exceso de información, escaso poder para tomar decisiones y ganas de hacer las cosas mejor.

Uno de los aspectos clave del curso fue hacer un cambio de foco. A menudo, cuando preguntas por las preocupaciones de los padres respecto a la crianza y educación de los hijos, las respuestas que encontramos son `que no me obedece, que se coge rabietas, que grita…´ cuando el foco debe situarse en primer lugar sobre nosotros mismos: `¿Qué hago yo como padre/madre en determinadas situaciones?¿Cómo me comporto?¿Qué modelo doy?´

Casi siempre olvidamos que el niño hace (en la mayoría de ocasiones lo que le toca por edad) y somos nosotros los que decidimos acompañar/enfadarnos/comprender/gritar/respetar/ignorar/etc.

Desde este punto de partida, compartimos experiencias e inquietudes, aprendimos a formular objetivos  y a dar múltiples respuestas para que cada uno pudiera elegir libremente cuál es la que se adapta mejor a su dinámica familiar, entendiendo que no hay una única manera de hacer las cosas, ni una varita mágica y que tendremos que ir ajustando respuestas dependiendo del niño, de la edad, de la situación, etc. Y eso, lejos de ser un problema o un fracaso, es una oportunidad para seguir aprendiendo juntos. Ahí está lo apasionante de la paternidad/maternidad.

Acercamos a los participantes los conceptos de coaching e inteligencia emocional, aportamos datos sobre neurodesarrollo y pudimos comprobar cómo, con las pautas adecuadas, somos capaces de generar respuestas a nuestras dudas sobre la crianza y educación de nuestros hijos.

En el transcurso de la sesión hablamos de resiliencia, de empatía, de gestión emocional, de la importancia de escuchar a nuestros hijos y, sobre todo, de cómo ser el mejor modelo para ellos.

En resumen, fue una mañana repleta de padres conscientes y llenos de ilusión por aprender a hacer las cosas mejor que terminó con una pregunta:

Y tú, ¿cómo quieres que te recuerden?

Elena Mesonero

Secretaria de la Junta Directiva Aecofame

 

Ser Familia Ensamblada y no morir en el intento.

“Después de unos largos años de divorciada volví a casarme con un hombre maravilloso y ambos decidimos celebrar una boda sencilla. En la ceremonia algunos estaban molestos y otros con miedo, hasta los pocos invitados estaban nerviosos. Cuando el juez le preguntó a mi esposo, ¿Toma usted por esposa a esta mujer…? no sabía que contestar, miró al juez en silencio, miraba a sus hijos como si no hubiese escuchado la pregunta. Todos, hasta yo llegué a pensar si de verdad contestaría, entonces le toqué con suavidad su brazo, me miró con amor y luego mirando al juez le dijo Sí.

No tuvimos luna de miel, porque ¿cómo haríamos con todo el embrollo ocasionado por la progenitora de sus hijos que les gritaba que la habían traicionado? Ellos gritaban en su cuarto: “Mamá, no pudimos hacer nada para detenerlo! Papá se casó!”

Recuerdo que esa primera noche cuando fuimos a la cama juntos, su hija mayor le dijo a su padre, tengo que dormir con ustedes, me siento aturdida con todo este invento de su matrimonio. Mi mamá está triste, me acusa de haberla traicionado. Me siento culpable.”

Nahil Núñez

Nuestra familia no es una familia tradicional, donde existe un papá, una mamá y sus hijitos. Por el contrario es una familia ensamblada y supimos que se llamaba así luego de iniciar un proceso de Coaching para Familia, para conocerla y salvar nuestro matrimonio. Ensamblar nuestra familia fue como ensamblar un auto, cuyas piezas vienen de dos fábricas diferentes.

Familia Ensamblada es mi esposo con sus tres hijos de su primer matrimonio, soy yo con mis dos hijas de mi primer matrimonio, pero a la vez es mi esposo con su nuevo rol de padrastro de mis hijas y yo en mi nuevo rol de madrastra de los hijos de mi esposo, juntos somos una nueva familia ensamblada. Nada facil, verdad?

Estando de novios, mi esposo y yo siempre manejamos la premisa que con nuestro amor todo sería diferente, seríamos más felices que la primera vez, pero no nos percatamos que sólo con el amor no se logra vivir felices en una familia como la nuestra, porque en la misma se enfrentan múltiples desafíos que requieren de conocimiento, comprensión, firmeza y tiempo. Entonces descubrimos que se necesitabamos una buena dosis de serenidad y mucha información para hacerlo bien y triunfar en este nuevo proyecto de pareja y familia ensamblada.

En nuestras primeras sesiones de Coaching para Familia conocimos que la familia ensamblada es una organización altamente compleja, por la cantidad de vínculos y personas involucradas. Son mis hijos, son sus hijos, son los padres de nuestros hijos, sus tíos y abuelos. Y todos queriendo intervenir en nuestra dinámica como nueva familia.

En el inicio nos vimos confrontados al tener que lidiar con el duelo de los hijos después de un divorcio, el cual no fue fácil para ninguno de los miembros de nuestra familia ensamblada. Comprendimos que cuando estos duelos no se procesan, las pérdidas siguen vivas como fantasmas emocionales y los hijos y exparejas viven llenos de rabia, tristeza, miedo y dolor. Estos fantasmas se mueven en el nuevo matrimonio y la cama pesa por esa historia emocional sin concluir. Y es que pueda que la expareja sienta que sigue casada emocionalmente y no le perdona a su exconyuge que de nuevo sea feliz. Por otra parte los hijos añoran ver a sus padres nuevamente juntos. Entonces, si no se procesan los duelos antes del nuevo matrimonio, la pareja ensamblada vivirá en una lucha para sobrevivir que puede terminar en un divorcio a corto plazo.

Adaptar a nuestros hijos a esta nueva familia no fue fácil, y no lo es todavía después de diez años de casados. En algunos casos si uno de los cónyuges queda viudo, los hijos nunca permitirán que sea sustituido por la nueva pareja.

Sentir que éramos madrastra y padrastro, nos generó angustia pues toda la vida estos nombres han estado asociado a malos personajes de los cuentos, por lo tanto los hijos, su progenitor y sus familiares cercanos mantendrán como única y aceptable a la familia tradicional o primer matrimonio.

Entender que vivir en una familia ensamblada es como recorrer un camino con varias estaciones para aprender que hacer en cada una de ellas es sumamente importante para llegar a la meta sin morir en el intento.

Hoy con un toque de serenidad y placer recordamos que nuestras noches como pareja ensamblada estaban impregnadas de diálogos intensos sobre cómo no generar crisis vitales en nuestros hijos, producto de cumpleaños, celebraciones de navidad, y vacaciones. Con paciencia y acuerdos, logramos crear vínculos en nuestras actividades familiares para empezar a formar nuestra propia historia de familia con respeto y amor. Celebramos la navidad en fechas adelantadas a la misma para no generar conflictos con las familias y sus progenitores, se vacacionaba en fechas diferentes a las establecidas normalmente para que se sintieran libres de disfrutar sin culpa de haber traicionado a abandonado al progenitor. Pero importante fue aceptar que por respeto a nosotros como pareja solo se establecería una relación con la o el excónyuge para tratar temas de los hijos, si el caso lo ameritaba, y otros temas distintos a estos jamás se conversarían para generar confianza y fortalecer los vínculos de la pareja. Poco a poco fuimos construyendo nuestras propias normas de convivencia y nuestra nueva historia de familia.

Durante nuestros primeros cuatros años comprendimos que no podíamos imitar a las familias tradicionales porque fracasaríamos, sino que nos ocuparíamos de adquirir nuevas habilidades para lograr ser felices en nuestro matrimonio ensamblado.

Entre las habilidades aprendidas recuerdo que mi esposo asumió con consciencia que teníamos que fortalecer nuestra relación de pareja, derribando el paradigma que con su nuevo matrimonio estaba traicionando a sus hijos. Entonces se nos dio la oportunidad de darle un giro a este paradigma creando un nuevo modelo de pareja saludable para nuestros hijos.

Asumir nuestros roles como madrasta y padrastro para nuestros hijastros nos permitió entender que ese nuevo rol implicaba ser sus amigos emocionales para apoyarlos emocionalmente a crecer y confiar en la vida, en la pareja y la familia. Es importante hacerles notar que jamás nuestros hijos perdieron los vínculos relacionales con sus progenitores, ellos seguían conviviendo con ellos y debíamos respetar la jerarquía que ellos ejercían en sus vidas.

Aprender a ser familia ensamblada ha sido un eterno descubrimiento para nosotros, por la cantidad de vínculos, relaciones y normas que hay que poner en funcionamiento para poder garantizar un matrimonio más saludable.

Hoy reconocemos a los que llegaron primero, los hijos, los abuelos de los hijos, la ex pareja, porque “ex” significa que existe y que el trato con él o ella debe ser respetuoso y con límites para no dejarlos inmiscuirse más allá de lo que no le corresponde intervenir, esto es la clave esencial para que como pareja ensamblada podamos vivir en equilibrio.

Ya han pasado unos cuantos años y cuando iniciamos este recorrido pensamos que iba a ser imposible lograr lo que hoy vemos en nuestra familia: hijos con parejas e hijos saludables, alegres, felices, compartiendo con respeto y amor a todos los miembros de la familia. Nosotros como pareja disfrutándonos y disfrutando de nuestros proyectos y enseñando a otros que como nosotros desean triunfar en una segunda oportunidad como pareja ensamblada.

El camino a ser Familia Ensamblada no es difícil, lo que no es fácil es comprender que hay que educarse para ello.

Si te encuentras en una situación como ésta busca ayuda con un Coach para Familia y saldrás triunfante de este proceso.

Autora:

Licda .Nahil Núñez. Master En Teología Mención en Consejería Profesional y Familiar.

Socia de Aecofame, Asociación Española de Coaching de Familia y Educativo.

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